POCA VIDA
En los años 40 en EEUU los laboratorios Dupont desarrollaron la fibra nylon, con la que lograron la fabricación de unas medias irrompibles. La calidad del producto era tal que el público femenino se lanzó en masa a comprarlas, sin embargo el rápido crecimiento de ventas duró poco. Fue entonces cuando los ingenieros de la empresa recibieron órdenes de crear una fibra más débil. Haciendo que las medias se rompieran con más facilidad, se forzaba a una mayor frecuencia de compra, asegurando así la continuidad del negocio.
Más adelante, con el asentamiento de la sociedad de consumo se adoptó una estrategia que iría más allá, poniendo la seducción como principio: Mediante un cambio constante en la forma de los objetos, se estimulaba el deseo de éstos. Así, se pasó de forzar al consumidor a que comprase nuevos productos en contra de su voluntad, a hacer que voluntariamente buscase la renovación de éstos.
En el caso de la renovación de la indumentaria, este juego de doble obsolescencia –material y moral–, aparentemente no nos afecta. Debido al BAJO COSTE de la ropa, nuestros bolsillos no se ven perjudicados. Ahora bien, más allá de la problemática medioambiental de una producción ilimitada en un planeta de recursos finitos, quizás sí hace falta preguntarse la razón de ser de los precios bajos… Precios bajos de una ropa fabricada en unos países en los que las condiciones laborales son de una precariedad tal que acaban COSTANDO VIDAS.
POCA VIDA
En los años 40 en EEUU los laboratorios Dupont desarrollaron la fibra nylon, con la que lograron la fabricación de unas medias irrompibles. La calidad del producto era tal que el público femenino se lanzó en masa a comprarlas, sin embargo el rápido crecimiento de ventas duró poco. Fue entonces cuando los ingenieros de la empresa recibieron órdenes de crear una fibra más débil. Haciendo que las medias se rompieran con más facilidad, se forzaba a una mayor frecuencia de compra, asegurando así la continuidad del negocio.
Más adelante, con el asentamiento de la sociedad de consumo se adoptó una estrategia que iría más allá, poniendo la seducción como principio: Mediante un cambio constante en la forma de los objetos, se estimulaba el deseo de éstos. Así, se pasó de forzar al consumidor a que comprase nuevos productos en contra de su voluntad, a hacer que voluntariamente buscase la renovación de éstos.
En el caso de la renovación de la indumentaria, este juego de doble obsolescencia –material y moral–, aparentemente no nos afecta. Debido al BAJO COSTE de la ropa, nuestros bolsillos no se ven perjudicados. Ahora bien, más allá de la problemática medioambiental de una producción ilimitada en un planeta de recursos finitos, quizás sí hace falta preguntarse la razón de ser de los precios bajos… Precios bajos de una ropa fabricada en unos países en los que las condiciones laborales son de una precariedad tal que acaban COSTANDO VIDAS.
VALOR A LA VIDA
DE LA PIEZA DE ROPA
Vestidures es un proyecto in-progress que
cuestiona el sistema de la moda y busca
formas alternativas de vivirla.